Frente a las múltiples situaciones que vivimos como sociedad no podemos permanecer indiferentes: la pobreza, el abandono, el maltrato infantil, el trabajo de niños y niñas… Tanto dolor debe llevar a que nos preguntemos qué podemos hacer.Como educadores podemos formar a jóvenes que asuman un rol protagónico en la construcción de una sociedad más solidaria con aquellos que más sufren. Un aporte en este sentido, es la estrategia de aprendizaje-servicio, una metodología que está orientada a generar en los estudiantes un aprendizaje participativo y solidario. Esta metodología permite a los educandos tomar contacto con la realidad y aplicar allí los conocimientos que van adquiriendo en los distintos subsectores de aprendizaje. Desde esta perspectiva, el aprendizaje-servicio ofrece a la comunidad educativa la posibilidad de profundizar en la implementación de los Objetivos Transversales establecidos en el Currículum Escolar.Si bien, todas las comunidades educativas generan experiencias solidarias, éstas muchas veces no tienen continuidad ni sistematicidad. A veces, tampoco estas experiencias están vinculadas con los aprendizajes de los estudiantes, por esta razón muchas de ellas se pierden y no son un aporte significativo para la comunidad escolar. A través del aprendizaje-servicio podemos sistematizar las experiencias solidarias, vincularlas a los aprendizajes y asumirlas como una tarea institucional.Si tienes experiencias solidarias en la perspectiva del aprendizaje-servicio u otras que te hayan resultado te invito a compartirlas.

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