DESARROLLO, APRENDIZAJE Y EDUCACION, O EL CAMINO HUMANO DE CRECER CON OTROS
Marco Antonio Villalta Páucar
Desde mediados de siglo XX, los enfoques denominados humanistas de la psicología llevan al campo educativo formal, la inquietud por conocer el papel de los factores vivenciales y emocionales implicados en el proceso de aprender, posicionando como tema de estudio entre los especialistas el papel de los afectos y la motivación en los logros cognitivos.
En la actualidad, pocos especialistas negarían, por ejemplo, el aporte de la teoría y práctica de inspiración constructivista en la educación, el carácter multidimensional y contextualizado de la intervención educativa, el papel de la resiliencia en el logro educativo, o la espiritualidad como una dimensión de la existencia que debe ser apoyada en su desarrollo desde la escuela.
Los avances en la investigación clínica del desarrollo, validados por los hallazgos de la neurociencia, han transformado la concepción de desarrollo, ésta se ha alejado de sus raíces biológico-evolutivas para considerar el carácter permeable e integrador del ambiente, que se plasma en estructuras cognitivas que tienen correlato en formas aun poco exploradas del funcionamiento neuronal, configurando la experiencia humana o estado de conciencia inidividual en un contexto cultural determinado. Sin cultura no seria posible hablar de desarrollo humano propiamente tal.
El estudio del aprendizaje integra los aspectos afectivos y motivacionales que sostienen sus resultados. El aprendizaje propiamente humano no es un hecho aislado sino interactivo intra e inter sujetos donde el vínculo con otros es un vasto campo aun no explorado. Las investigaciones recientes ponen en evidencia que los logros de aprendizaje de los alumnos no se explican directamente desde la transmisión de contenidos sino de la reelaboración participada de los mismos.
La concepción de educación es tal sólo si es capaz de promover el entusiasmo por el conocimiento. En tal sentido, la meta debe ser recuperar el anhelo por el mejor vivir, anhelo que inspira a la actitud filosófica de indagación y sorpresa.
Así, desarrollo, aprendizaje y educación se vinculan para comprender y dar respuesta a dos demandas que atraviesan la vida del hombre moderno: a) desarrollo de competencias para trabajar, y satisfacer sus necesidades socioeconómicas, y b) superar el aislamiento existencial, reencontrando el valor de los valores ciudadanos de respeto y tolerancia favorables a la convivencia social.
Son muchas las interrogantes cuya respuesta es posible encontrar en la observación y reflexión atenta de toda práctica social, pues a todos nos compete un rol en la promoción del desarrollo humano, aprendizajes significativos y educación integral: ¿cómo valoramos la forma y lo que comunicamos?; ¿qué espacios de reflexión y meditación nos damos? La psicología educacional contemporánea viene desarrollando reflexiones e investigación orientada a responder al desafío actual de revitalizar el papel de la educación como experiencia humanizadora de las personas y de las organizaciones que estas constituyen en su interacción comunicativa.

Creo que el artículo es muy interesante, me gustaría tener más información sobre el tema que se plantea. CL