Por momentos pensamos que todo está perdido, que ya no vale la pena esforzarse por hacer el bien. El individualismo, el sufrimiento, las desigualdades... parecieran tener la última palabra, a veces creemos que ya no hay nada más que hacer.
Desde mi experiencia puedo decir que nunca nada está perdido del todo, siempre podemos volver a empezar. El testimonio de tantas personas que se empeñan cada día por construir un mundo más humano y solidario, nos viene a decir que tenemos que seguir confiando en la fuerza del corazón.
Desde mi vocación de educadora descubro en mi trabajo cotidiano la posibilidad de generar experiencias que nos muevan a salir de nosotros e ir al encuentro de los demás. Nuestras comunidades pueden y deben ser un espacio para crecer en humanidad.
Hagamos nuestras las palabras expresadas en la canción de Fito Páez, no nos demos por vencidos, una y otra vez ofrezcamos nuestro corazón.

Excelente post... tienes toda la razón... ¿quien dijo que todo esta perdido?
Creo que el camino del amor, del amor al projimo es el único camino válido, es el único camino completo y es la única forma que la humanidad sea más humana y que la indiferencia, egoismos, descalificaciones, maldad, odio, salgan de nuestras vidas y que sea el amor el respeto y la confianza lo que nos haga crecer.
Un abrazo
JP
http://queharemosestanochecerebro.bligoo.com